Martes 26 de Mayo de 2026

Tedeum

García Cuerva pidió terminar con “la división y la polarización”

García Cuerva afirmó que al país “le falta una clase dirigente que se anime al diálogo, al encuentro y a la reconciliación” y vinculó el deterioro del debate público con el odio en redes sociales.

25 de Mayo de 2026

La Iglesia volvió a enviarle un mensaje directo al presidente Javier Milei durante el tradicional Tedeum por el 25 de Mayo. Frente al mandatario y gran parte de su Gabinete, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pidió terminar con “la división y la polarización” y reclamó una dirigencia política dispuesta al diálogo y la reconciliación.

En una homilía cargada de definiciones políticas y sociales, García Cuerva advirtió sobre el clima de enfrentamiento que atraviesa al país y sostuvo que “nadie se salva solo”, retomando una frase habitual del papa Francisco. El mensaje fue pronunciado ante la atenta mirada de Milei, ubicado en primera fila junto a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el resto de los funcionarios nacionales.

El arzobispo enumeró cuatro actores “esenciales para la Argentina” actual: “el bien común”, “el diálogo”, “la amistad social” y “la esperanza”. En ese marco, lanzó una de las frases más contundentes de la ceremonia: “Basta de arengar la división y la polarización”.

Además, alertó sobre el riesgo de un “desmembramiento social” y cuestionó el avance del individualismo. “Terminamos siendo solo una suma de individuos en un mismo territorio donde cada uno piensa en sí mismo y en el propio bienestar”, remarcó.

Durante otro tramo de la homilía, García Cuerva afirmó que al país “le falta una clase dirigente que se anime al diálogo, al encuentro y a la reconciliación” y vinculó el deterioro del debate público con el odio en redes sociales.

“Haters de hoy, sentados en una computadora o delante de una pantalla, hacen terrorismo de las redes, descalificando y difamando”, expresó el religioso en un mensaje que también fue interpretado como una crítica al tono confrontativo que domina la discusión política.

El arzobispo también llamó a ser “solidarios con el dolor ajeno” y pidió no descartar a los sectores más vulnerables, entre ellos niños, personas con discapacidad, trabajadores precarizados y jóvenes atravesados por el consumo problemático de drogas.

Sobre el cierre, destacó la importancia de construir consensos y dejar de lado las diferencias políticas para afrontar la crisis social y económica. “La creatividad y la audacia pueden más cuando se acuerda una tarea común pensando en los más frágiles”, sostuvo.

 

La ceremonia contó con la presencia de representantes del Poder Ejecutivo y Legislativo, aunque se destacó la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no fue invitada por la Presidencia.

Comentarios
Últimas noticias