A 16 años de la muerta
Máximo Kirchner recordó a Néstor y cuestionó el modelo económico de Milei
El diputado aseguró que “es hora de que el esfuerzo lo hagan los que más tienen”
27 de Octubre de 2026
A 16 años de la muerte de Néstor Kirchner, su hijo y diputado nacional Máximo Kirchner encabezó este martes un acto en Lanús, donde reivindicó el legado del expresidente y cuestionó con dureza la política económica del gobierno de Javier Milei. Durante su discurso, reclamó una mejora de los ingresos de las familias, defendió el papel del Estado en la administración de los recursos naturales y sostuvo que el peronismo debe construir una alternativa política de cara a las elecciones de 2027.
En el encuentro, el dirigente recordó el recorrido de Néstor Kirchner desde la intendencia de Río Gallegos hasta la Presidencia de la Nación y destacó la responsabilidad con la que, según afirmó, asumió cada una de esas funciones.
“En cada palabra que lo escuchaba había algo que no dejé de pensar nunca, incluso cuando lo veía como hijo, que era una palabra que lo atravesó toda la vida: la responsabilidad”, expresó.
En ese sentido, repasó el escenario económico y social que atravesaba el país tras la crisis de 2001, con altos niveles de desocupación, endeudamiento y pérdida del poder adquisitivo. También recordó que su padre llegó a la Presidencia en 2003 con el 22 por ciento de los votos y destacó las medidas adoptadas durante su gestión.
“Yo lo vi trabajar, lo vi no descansar, lo vi muchas veces llegar en el principio de su mandato buscando la manera de que su pueblo recuperara la autoestima porque estaba quebrado”, señaló.
Máximo Kirchner también reivindicó la política económica de aquella etapa y mencionó que el riesgo país alcanzó los 184 puntos en enero de 2007, al tiempo que destacó el papel de los gobiernos kirchneristas en materia de empleo, educación, cultura y derechos humanos.
Críticas al Gobierno y reclamo por los ingresos
Uno de los ejes centrales del discurso estuvo puesto en la situación económica actual. El diputado cuestionó el endeudamiento de las familias, las provincias y el Estado nacional, además de advertir sobre la pérdida de empleos y el deterioro de los salarios.
“Las familias están endeudadas, los estados provinciales están endeudados, la Nación está endeudada y algunos le reclaman aún mayor esfuerzo a los que todos los días trajinan para ir al trabajo”, sostuvo.
Frente a ese escenario, planteó que el esfuerzo económico debe recaer sobre los sectores de mayores ingresos y reclamó una recomposición de los salarios y las jubilaciones.
“Es hora de que el esfuerzo lo hagan los que más tienen y no aquellos que vienen siendo saqueados desde hace 10 años”, afirmó.
El dirigente también cuestionó al presidente Milei por sus expresiones públicas frente a las dificultades económicas de la población y sostuvo que el modelo vigente está “agotado”. En esa línea, consideró que la recuperación del consumo debe formar parte de cualquier estrategia de crecimiento.
“Hay que mejorar los ingresos de las familias argentinas, hay que mejorar los salarios, hay que mejorar los haberes y pensiones de nuestros jubilados y jubiladas que tanto han hecho para hacer grande nuestro país”, remarcó.
Asimismo, señaló que una mejora sostenida de las condiciones de vida requiere que el poder político establezca límites al poder económico.
AySA, YPF y los recursos naturales
Otro de los puntos destacados del discurso fue el cuestionamiento a la privatización de empresas y activos vinculados a sectores estratégicos. Máximo Kirchner apuntó contra la decisión de avanzar con la privatización de AySA y cuestionó la venta de la participación estatal en Profertil, empresa vinculada a la producción de fertilizantes.
En relación con la compañía de agua y saneamiento, recordó la recuperación de la gestión estatal durante el gobierno de Néstor Kirchner y las obras destinadas a ampliar el acceso al agua potable y las cloacas en el conurbano bonaerense.
“Parece mentira que hoy incluso dando ganancias la privatizan”, manifestó.
El diputado también dedicó una parte importante de su intervención a la explotación de los recursos naturales y, en particular, al papel de Vaca Muerta en la economía argentina.
Según planteó, el crecimiento de las exportaciones energéticas debe traducirse en beneficios para la población y en mejores condiciones para la producción nacional. En ese sentido, defendió la necesidad de contar con energía a precios competitivos para las industrias y las empresas argentinas.
“Vaca Muerta debería representar uno de los ejes nodales para el desarrollo argentino, con gas barato para sus empresas, para que puedan producir, para que puedan crecer”, afirmó.
Además, cuestionó que la explotación de hidrocarburos no se traduzca, a su entender, en ventajas suficientes para los consumidores argentinos y sostuvo que los recursos naturales deben contribuir tanto a la rentabilidad como a la mejora de las condiciones de vida.
El dirigente extendió ese planteo al litio, el cobre y otros minerales, y mencionó el desarrollo satelital a través de Arsat como antecedente de una política orientada a fortalecer las capacidades tecnológicas nacionales.
“Eso era Vaca Muerta en nuestra cabeza, eso fue la cabeza de Cristina”, concluyó sobre la visión energética que atribuyó a los gobiernos kirchneristas.
El mensaje político hacia 2027
Durante el acto, Máximo Kirchner también hizo referencia a Cristina Fernández de Kirchner, a quien envió un saludo a través de la militancia y reivindicó como conductora política del espacio. Cuestionó las restricciones que enfrenta la expresidenta y criticó al Poder Judicial por su situación judicial.
En paralelo, utilizó el ejemplo de Luiz Inácio Lula da Silva para reclamar unidad dentro del peronismo y convocar a quienes se alejaron de la política a volver a participar de las discusiones públicas.
Al recordar las distintas candidaturas presidenciales de Lula y la continuidad de su espacio político durante su encarcelamiento, el diputado sostuvo que las diferencias internas no deben impedir la construcción de una alternativa común.
“De aquellos que se enojan y se alejan de la política, nada cambiarán”, expresó, antes de manifestar su confianza en que la sociedad argentina pueda producir un cambio político en las elecciones del próximo año.
En ese marco, advirtió sobre la necesidad de evitar divisiones dentro del peronismo y recordó que Néstor Kirchner llegó a la Presidencia en 2003 después de una elección en la que el justicialismo se presentó con distintas candidaturas.
A 16 años de la muerte del expresidente, el discurso combinó la reivindicación de su gestión con una crítica al rumbo económico de Milei y un llamado a reorganizar al peronismo. La defensa del empleo, la recuperación de los ingresos y el control de los recursos estratégicos quedaron entre los principales ejes de la intervención.
