INESTABILIDAD 2026
El rumbo social sin un destino claro
Desde la crisis del año 2001 hasta este periodo de dos años de inflación y el resquebrajamiento económico y social, los chubutenses como parte del país no han sido ajenos a los vaivenes que parecen no acabar nunca.
5 de Enero de 2026
En nuestro país, la economía fue cambiando de forma según la administración de turno con intentos "mágicos" de soluciones a las problemáticas del pueblo, que duraron poco, con discusiones políticas alejadas del hombre y la mujer de a pie, definitivamente terminaron en acciones con resultados negativos y dejando un aumento de la pobreza, de desempleo y con una incertidumbre respecto al futuro. Tal cual lo vemos en este inicio del 2026.
La vida diaria de las personas atravesó desde una etapa de fuerte intervención estatal que se orientaron a la industrialización y defensa del trabajador; hasta perídos de extremo ajuste como el demostrado por Mauricio Macri y actualmente el presidente, Javier Milei.
La falta de continuidad que brinde crecimiento es determinante para las regiones serias y que apuestan por el verdadero bienestar de los ciudadanos. Por estos lados no se está notando. Más allá de lindos discursos, fotos impacto, declaraciones de aparentes amenazas, gritos de emperador, lo que sería parte del circo, mientras sigue faltando el pan en la mesa de los que aún tienen esperanzas, personas que no pueden llegar a fin de mes y que priorizan precisamente encontrar un plato de comida y dejar de pagar las deudas. Empresas que quiebran y como consecuencias dejan trabajadores en la calle que tienen que bancarse lo que viene, bueno o malo. Asi estamos hoy, pese a quien le pese. Y no hay resolución rápida.
Lamentablemente, desde hace más de 20 años, todos los habitantes argentinos que no son ajenos los chubutenses, sobreviven atrapados en un equilibrio frágil, desgastante, cansador, moviéndose en zig zag, y siempre esperando un modelo, una gestión que busque prosperidad, normalización en la vida cotidiana.
Por el momento, desde hace dos años, no se ve en el horizonte mejorías, y si algo crece es la desintegración social, en el seno familiar, crece el "sálvese quien pueda", el desinterés por el del al lado que está caído y que no tendrá esa mano que lo ayude a levantarse. En ciertas partes, crece la desestabilidad y da lugar al hambre.
Asi estamos en este rumbo del nuevo año, en este primer mes del año. Buscando un destino creíble, un lugar donde se pueda contar con buenos ingresos económicos para mantenerse y no malos ingresos económicos que no ayudan a desendeudarse.
Aún habrá esperanza, un poco de aire para respirar. Es lo único que nos queda.
